Por Johanna Benoit |
Los medios de comunicación no solo informan; también acompañan, orientan y marcan el ritmo de las decisiones colectivas.
En cada palabra emitida y en cada historia compartida se construyen puentes entre la realidad y la conciencia social.
Quienes hacen televisión, radio y prensa escrita saben que comunicar es un acto de responsabilidad permanente.
Es una labor que exige sensibilidad, criterio y compromiso con la verdad.
Por eso, a lo largo del tiempo, hombres y mujeres han logrado ganarse el respeto de la sociedad gracias a trayectorias sostenidas por la ética y la vocación de servicio.
Hoy deseo resaltar, de manera especial, el trabajo honesto y profesional de Guillermo Saleta, un comunicador que ha sabido cultivar la cercanía con la gente desde la empatía, la humildad y la responsabilidad social.
A través de Portafolio Extra, ha mantenido un espacio televisivo de contenido formativo y de interés social, donde las entrevistas profundas y las preguntas necesarias han permitido abrir escenarios de reflexión para la ciudadanía.
La República Dominicana cuenta con producciones que enaltecen el ejercicio de la comunicación, y este programa es una muestra de que la constancia y el respeto por el público hacen la diferencia.
Desde Santiago de los Caballeros, este proyecto televisivo ha permanecido firme durante más de tres décadas, documentando momentos importantes de la vida nacional y aportando orientación en tiempos donde la información necesita profundidad y equilibrio.
No es casualidad que Portafolio Extra haya alcanzado 31 años de transmisiones en vivo, llegando actualmente a los hogares a través de Telecontacto Canal 35, con el mismo compromiso que lo vio nacer.
Celebrar estos años es reconocer que cuando la comunicación se hace con pasión, respeto y sentido humano, trasciende generaciones.
Porque comunicar bien no solo informa: también deja huellas en la memoria colectiva y fortalece el espíritu de una sociedad que sigue creyendo en el valor de la palabra responsable.
Que esta trayectoria continúe inspirando a las nuevas generaciones de comunicadores a ejercer con responsabilidad social, ética y formación continua.
Porque cuando la palabra se utiliza para orientar y construir, se convierte en un verdadero servicio al país y en un legado que fortalece nuestra identidad colectiva.
Aplaudimos estas tres décadas de comunicación responsable, de educación y de análisis de temas de actualidad, que han representado un valioso aporte al servicio de la gente.