Por Marilyn Ventura
En la República Dominicana, el horario del mediodía se ha convertido en uno de los terrenos más disputados entre la radio y la televisión.
Dos medios que, lejos de desaparecer han sabido reinventarse para mantenerse vigentes en medio de la transformación digital.

Y dígase en letras grandes, la era digital, ya que, a esta batalla entre radio y televisión, se suma un tercer jugador silencioso, pero poderoso, las plataformas digitales, donde los contenidos se transmiten en vivo o son colgados en bloques.
Aquí se elimina cualquier tipo de fronteras donde puede llegar el contenido y se amplía la audiencia más allá del dial o la pantalla tradicional.

La televisión tradicionalmente dominante en esta franja apuesta por programas en vivo cargados de entretenimiento, noticias, farándula y debates, diseñados para captar a una audiencia que busca informarse y distraerse durante la pausa del almuerzo.
Mientras que la radio ha sabido jugar inteligentemente sus cartas, con una programación más ágil, cercana y adaptable, convirtiéndose en la compañera ideal para quienes están en movimiento.

A todo se le suma, las figuras reconocidas que fungen como presentadores y animadores, las producciones dinámicas en términos visual y otros atractivos elementos que se suman a las diversas propuestas.

Al final el verdadero ganador es el oyente y el televidente, quienes hoy en día tienen más opciones que nunca para elegir como informase, entretenerse e informarse al mediodía.