Por Marilyn Ventura
Un escenario dispuesto para multiplicar emociones, una casita que evocaba los recuerdos de su niñez, fanáticos ataviados con sus mejores galas y un repertorio que hacía vibrar en cada canción, caracterizaron la segunda noche del concierto de Bad Bunny en el Estadio Olimpico de Santo Domingo.
Impresionante e histórico la velada que se vivió allí. No solo por el entusiasmo del público sino por la sinergia especial que el artista boricua, llamado Benito Antonio, ha creado con su música y ritmo a nivel internacional, la cual se puede definir como una verdadera cultura.
República Dominicana marcó el inicio de su gira mundial “Debí Tirar Más Fotos”, luego de una exitosa residencia en Puerto Rico, su país natal.
“Nunca me cansaré de darte las gracias por creer en mí desde el día cero, que viva la República Dominicana” se le escuchó decir varias veces al boricua.
Bajo la producción de Gamal Haché y con una escenografía espectacular, el concierto estuvo dividido en tres partes.
El rosario de canciones que presentó incluyó un repaso por su más reciente álbum “Debí Tirar Más Fotos”, así como otros éxitos de su carrera.
En su presentación, interpretó temas primero a ritmo de salsa como “La mudanza”, “Callaita”, “Pitorro de coco”, “Turista”, “Después de la playa” con junto a El Apechao, “Baile inolvidable” y “Nuevayol”.
“Veldá”, “Titi me preguntó”, “Neverita”, “La Romana”, “Me porto bonito”, “Yo perreo sola”, “Safaera”, “Mónaco”, Café con ron” y otras que cantó sobre el techo de la “casita”, las cuales hicieron vibrar al auditorio de más de 50 mil personas.
La noche finalizó en el escenario principal y ataviado con su característico gorro de frío “ushanka” interpretando “Ojitos lindos”, “La canción”, “El apagón” con Romeo Santos, la más esperada “DTMF” y “Eco”.
Un momento especial que hizo vibrar al público fue la presencia de los integrantes de la Casa de Alofoke 2, quienes se llevaron ovaciones y un repetido “Team Fruta”.
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