Por Henry Arias Abad
Dallas, EE. UU. – Lluvia helada afectaba este viernes amplias zonas de Texas, mientras una potente tormenta invernal de varios días iniciaba su avance sobre gran parte de Estados Unidos, con la amenaza de provocar nieve, aguanieve, acumulaciones de hielo, temperaturas gélidas y extensos cortes de energía, impactando a cerca de la mitad de la población del país.
Meteorólogos advirtieron que los daños potenciales, especialmente en las áreas cubiertas de hielo, podrían igualar los efectos de un huracán. Como medida preventiva, escuelas en Chicago y otras ciudades del centro-norte cancelaron las clases, miles de vuelos del fin de semana fueron suspendidos, iglesias trasladaron sus servicios a plataformas digitales y eventos masivos, como el Grand Ole Opry en Nashville, se realizarán sin público. En Luisiana, desfiles de carnaval fueron cancelados o reprogramados.
De acuerdo con los reportes oficiales, al menos 182 millones de personas permanecen bajo avisos o alertas de nieve y hielo, mientras que más de 210 millones enfrentan advertencias por frío extremo. En muchos territorios, ambas condiciones se superponen. Las empresas eléctricas se mantienen en alerta ante la posibilidad de caída de árboles y líneas eléctricas por el peso del hielo, un riesgo que puede prolongarse incluso después de que la tormenta haya pasado.
“El pronóstico es de una gran tormenta”, comentó Maricela Resendiz, residente de Dallas, mientras abastecía su hogar. “La idea es quedarnos en casa y no exponernos”.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, tras impactar el sur con hielo y aguanieve, el sistema avanzará hacia el noreste, donde podría dejar hasta 30 centímetros de nieve en ciudades como Washington D. C., Nueva York y Boston.
Aire ártico y condiciones extremas
El ingreso de aire ártico desde Canadá obligó a suspender clases en amplias regiones del centro-norte, con sensaciones térmicas de hasta –40 grados Celsius, capaces de provocar quemaduras por frío en menos de 10 minutos. Pese a estas condiciones, algunas manifestaciones públicas y protestas se desarrollaron con normalidad, como ocurrió en Minneapolis.
En el ámbito del transporte aéreo, más de 1,000 vuelos fueron cancelados o retrasados el viernes, la mayoría en Dallas, y más de 2,300 ya habían sido suspendidos para el sábado.
El gobierno federal activó casi 30 equipos de búsqueda y rescate, y dispuso millones de raciones de alimentos, mantas y generadores, informó la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias.
Riesgo eléctrico y de tuberías
Autoridades alertaron que el hielo acumulado puede añadir cientos de kilos a las líneas eléctricas y ramas de árboles, elevando el riesgo de colapsos, especialmente con viento. En al menos 11 estados del sur, la mayoría de los hogares depende de calefacción eléctrica, lo que incrementa la vulnerabilidad ante apagones.
También se advirtió sobre la congelación de tuberías, con ciudades como Atlanta preparándose para temperaturas bajo cero durante más de 36 horas consecutivas.
El noreste se prepara
El noreste estadounidense podría experimentar una de sus neviscas más intensas en años. Boston declaró emergencia por frío, mientras estados como Connecticut y Nueva York evalúan posibles restricciones de tránsito. En Filadelfia, se anunció el cierre de escuelas para el inicio de la próxima semana.
Las autoridades reiteraron el llamado a abastecerse con antelación, permanecer en casa y evitar desplazamientos innecesarios, ante una tormenta que pone a prueba la infraestructura y la resistencia de millones de personas en todo el país.